Testimonio

Hola mi nombre es Eduardo Fernández, tengo 28 años. Primeramente doy gracias a Dios por la oportunidad de poder compartir con ustedes lo que Dios a hecho en mi vida. Nací en Guadalajara, crecí sin conocer a Dios (esas palabras explican todo) en mi adolescencia me envolví en pandillas, fui un egoísta, buscaba mi propio bien, no me importaba el daño que me hacía a mi mismo, a mi familia o a los demás, la verdad mi vida antes de Cristo no fue nada agradable y no hay nada de lo cual pueda enorgullecerme. Eran cosas que me conducían a la muerte. Pero ahora he sido librado de la esclavitud del pecado, Dios me alcanzó y como dice en su palabra, ahora puedo amarle sabiendo que el me amo primero (1Juan 4:19) me rescato de una vida sin esperanza y me dio una vida nueva. A los 24 años llegue al Rancho Poiema (Centro de Discipulado Cristiano) sin intenciones de buscar a Dios, solo quería pasar un tiempo allí y regresar a lo mismo. Recuerdo una noche donde Dios me habló clarame...